Nutrición en la primera infancia
¿Es importante la nutrición en la primera infancia?
¡Claro que si!, la nutrición en la primera infancia (0-5 años) es fundamental para el desarrollo del sistema nervioso, ya que este período es crítico para la formación del cerebro, la mielinización de las neuronas y el establecimiento de conexiones sinápticas. También para el desarrollo físico, cognitivo y emocional del niño, y cómo la malnutrición (por déficit o exceso) puede afectar negativamente este proceso y todo esto se ve influenciado por factores socioeconómicos, educativos y familiares.
Una evaluación nutricional temprana es crucial para identificar riesgos como desnutrición, sobrepeso u obesidad, que pueden derivar en enfermedades crónicas. Para poder evaluarla estado nutricional nos basamos en:
a) Evaluación y crecimiento:
Peso: Es un parámetro para evaluar el estado nutricional del niño (a), que consiste en subir en una balanza al infante
Talla: Hay un aumento longitudinal del cuerpo, A partir de los dos años existe una desaceleración de (5 -6) cm por año. Hay una fórmula que permite evaluar el potencial genético de crecimiento que se basa en la medida familiar
Perímetro encefálico: Evalúa el tamaño indirecto del cerebro con la medición del cráneo, esta se puede realizar con una cinta métrica flexible. En la edad escolar el promedio circunferencial craneal es de (48-52) cm, si la medida es de (39-40) cm según la tabla de la OMS indica que es muy probable que exista macrocefalia o microcefalia.
b) Evaluación actividad física:
Si hay una vida activa, esto generará un adecuado desarrollo cognitivo y social. Aquí se desarrolla las habilidades motrices básicas, como correr, saltar, lanzar, patear, etc.
c) Valoración Alimentaria:
Es la relación del ser humano con el alimento. La comida está relacionada con el entorno social, entorno familiar, status social, disponibilidad alimentos. Si se llega a detectar posibles dificultades alimentarias, esto traerá como consecuencia u menor gasto metabólico, menos necesidad energética y por lo tanto una menor ingesta total.
Los nutrientes clave para el desarrollo del sistema nervioso en la primera infancia son:
i. Lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses (contiene DHA, colina y otros nutrientes esenciales) y una alimentación complementaria adecuada después de los 6 meses. Ayuda al desarrollo del sistema inmunológico, la estabilidad y uniformidad del microbiota, favorece la oxigenación, frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria, regulación temperatura corporal y permite un desarrollo cognitivo, mayor agudeza visual; reduce la mortalidad neonatal e infantil, riesgo de leucemia en la infancia y otros.
i. Ácidos grasos esenciales (DHA y EPA), son importantes para la estructura de las membranas neuronales y la función cognitiva. Se puede encontrar en pescados grasos (salmón, atún), aceite de pescado, nueces, semillas de chía y linaza.
ii. Hierro, es esencial para la producción de mielina y neurotransmisores (como la dopamina y serotonina), su deficiencia puede causar retrasos cognitivos y motores. Se puede encontrar en las carnes rojas, legumbres, espinacas, cereales fortificados.
iii. Yodo, es necesario para la síntesis de hormonas tiroideas, que regulan el desarrollo cerebral. Su deficiencia puede provocar retraso mental irreversible. Se puede encontrar en los pescados, mariscos, sal yodada, lácteos.
iv. Zinc, participa en la neurogénesis y la transmisión sináptica. Se puede encontrar en las carnes, huevos, legumbres, frutos secos.
v. Vitaminas del complejo B (B6, B9 - ácido fólico, B12), es importantes para la formación de neurotransmisores y la prevención de defectos del tubo neural. Se puede encontrar en los huevos, lácteos, hígado, vegetales de hoja verde (espinaca), legumbres.
vi. Colina, es precursora de la acetilcolina, un neurotransmisor clave para la memoria y el aprendizaje. Se puede encontrar en los huevos, hígado, maní, pescado.
vii. Proteínas de alta calidad, son necesarias para la síntesis de neurotransmisores y el crecimiento neuronal. Se puede encontrar en la leche materna, carnes, huevos, legumbres.
La malnutrición incluye desnutrición (global, aguda o crónica) y excesos (sobrepeso/obesidad). La desnutrición proteico-energética en la madre puede alterar el desarrollo del sistema nervioso central del niño.
Consecuencias de una mala nutrición en la primera infancia
i. Retraso en el desarrollo cognitivo y motor.
ii. Dificultades de aprendizaje y memoria.
iii. Mayor riesgo de trastornos neurológicos y psiquiátricos.
iv. Menor capacidad de atención y coeficiente intelectual (IQ).
Recomendaciones
- Promover la lactancia materna: Fortalecer políticas de apoyo en centros de salud y lugares de trabajo.
- Mejorar la alimentación complementaria: Educar sobre diversidad dietética y evitar alimentos ultraprocesados.
- Fortalecer políticas públicas: Programas de suplementación y fortificación de alimentos e impulsar entornos alimentarios saludables (ej. regulación de publicidad de alimentos no saludables).
- Abordar desigualdades: Enfoque en poblaciones vulnerables (indígenas, rurales, de bajos ingresos).
- Inversión en primera infancia: Programas intersectoriales que integren nutrición, salud y educación.
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ResponderBorrarLa nutrición temprana es fundamental para el crecimiento y desarrollo saludable de los niños. Una buena nutrición en los primeros años de vida puede tener un impacto duradero en la salud y el bienestar a largo plazo. Muy buen aporte. Gracias.
ResponderBorrarLa nutrición en la primera infancia es fundamental para un crecimiento sano, desarrollo cerebral óptimo y prevención de enfermedades futuras.
ResponderBorrarUna alimentación balanceada en esta etapa define la salud y bienestar a largo plazo.
Invertir en buenos hábitos desde pequeños garantiza adultos más fuertes y saludables.
La nutrición en la etapa temprana es muy importante. Muy importante tu aporte
ResponderBorrarExcelente aporte muchas gracias
ResponderBorrarLa nutrición es importante
ResponderBorrarla nutrición infantil es muy importante, porque por medio de ello evitamos la anemia en los niños.
ResponderBorrarQue importante es consumo de alimentos naturales y ricos en nutrientes para el desarrollo neuronal del niño.
ResponderBorrarSí, la nutrición es vital en la primera infancia porque durante esta etapa se desarrollan de forma acelerada el cerebro, los órganos y el sistema inmunológico. Una alimentación adecuada garantiza un crecimiento físico saludable, previene enfermedades y sienta las bases para el aprendizaje y el desarrollo cognitivo. La desnutrición en estos primeros años puede tener efectos irreversibles, como retrasos en el desarrollo y menor rendimiento escolar futuro. Además, una buena nutrición favorece hábitos alimentarios saludables a largo plazo. Por ello, es fundamental que los niños reciban una dieta equilibrada, rica en nutrientes esenciales desde los primeros meses de vida.
ResponderBorrarLa buena nutrición en la primera infancia es clave para el crecimiento, el desarrollo del cerebro y la salud futura del niño.
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